SÁNCHEZ CADA DÍA MÁS ‘VERDE’ = LOS ESPAÑOLES CADA MINUTO MÁS POBRES

Los Gobiernos de España no se han preocupado de defender nuestra soberanía energética, sin importarles nada que en Asturias se encuentra una de las capitales mundiales del acero, del aluminio y del zinc

No tienen en cuenta que ALCOA, ARCELORMITTAL o AZSA son multinacionales cuyas plantas no podrán mantener el empleo, ni aumentarlo, si sus costes energéticos están penalizados como consecuencia de las tarifas eléctricas.

La industria básica electro-intensiva asturiana y española reclama una urgente reforma del sistema de fijación de precios de la electricidad, homologables, estables y predecibles que favorezcan su competitividad en Europa.

De no adoptar medidas urgentes para detener la escalada de los precios en España, la factura de esta irresponsable y cínica política del sanchismo la pagaremos todos los ciudadanos que seguiremos este camino que nos hace cada día más pobres.

EDITORIAL DE FORO PRINCIPADO. 3 de octubre de 2021.

Es muy esclarecedor seguir las sucesivas versiones de la propaganda sanchista acerca del crecimiento desbocado del 4% del IPC de septiembre -el más dañino de los impuestos posibles- así como del escandaloso aumento del precio del recibo de la luz, para ambientar las comparecencias de autobombo que prodiga últimamente Pedro Sánchez. En relación con este último, si se compara con el que hubo hace un año, cuando existían limitaciones por la pandemia, se multiplicó por 5; si se hace la comparación con el mismo día hace dos años, sin pandemia, se multiplicó por 4,5. Nadie discute que los causantes de este brutal encarecimiento son dos: los derechos de emisión de CO2 y el gas que utilizan masivamente los ciclos combinados de generación eléctrica y que seguirá al alza en los próximos meses. Y la factura de esta irresponsable política la pagaremos todos los ciudadanos que nos haremos cada día más pobres.


¿Qué hacen el locuaz presidente Pedro Sánchez o su verde vicepresidenta para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, o su invisible ministra de Industria, Reyes Maroto? Exactamente, menos que nada. No han hecho nada para reducir los costes indirectos de CO2, como PP y Foro pactaron en los PGE 2019. Pero peor que nada es, a diferencia de países como Alemania o Polonia, cerraron en España a velocidad de vértigo10 centrales térmicas de carbón -en Asturias, las de Lada y Soto de Ribera- y la cuota del gas en la generación eléctrica se disparó


Es un hecho que los Gobiernos de España en los últimos quince años no se han preocupado de defender nuestra soberanía energética, sin importarles nada que en Asturias se encuentra una de las capitales mundiales del acero, del aluminio y del zinc, pero teniendo en cuenta que ALCOA, ARCELORMITTAL O AZSA son multinacionales con sedes centrales lejos de España que deciden sus inversiones allí  donde sus  plantas resulten más competitivas, plantas que no podrán mantener el empleo, ni mucho menos aumentarlo, si sus costes energéticos están penalizados con respecto a los de sus competidores, como consecuencia de la política española de determinación de las tarifas eléctricas.


Ejemplos de estos desatinos son los tarifazos socialistas en 2010 del ministro Miguel Sebastián del gobierno de Zapatero, que desencadenaron las subidas de los costes energéticos a las familias y a las empresas, especialmente las metalúrgicas de consumo eléctrico intensivo, o los aumentos siderales de los costes regulados de REE, Operador del Sistema Eléctrico.


También en 2010 el Comisario Europeo de la Competencia, el socialista Joaquín Almunia, decidió la regulación del sector por razones de competencia desleal del carbón subvencionado para el año 2014, ante el estupor del Comisario de la Energía, el democristiano alemán Günther Oettinger, que no se explicaba la intromisión en un ámbito de su competencia. Los socialistas, entonces ya, tenían muy claramente programado el final de la minería nacional del carbón para el año 2014, fecha en el que se fijó el cese de la obligatoriedad de compra de carbón autóctono a las centrales eléctricas nacionales. El Gobierno alemán, con una minería subvencionada como la española, que daba empleo a 25.000 trabajadores, decidió de forma inédita unirse al Gobierno de Polonia en la representación en la Comisión y en el Parlamento Europeo, donde presentaron por medio del eurodiputado socialista alemán, Bernard Rapkay, apoyados por los democristianos y los liberales, la enmienda para conseguir la ampliación del horizonte hasta el 2018 en la Decisión 787/2010, frente al año 2014 que defendió del Comisario Joaquín Almunia en nombre del Gobierno socialista de Zapatero.


La llegada en 2011 del PP al gobierno no cambió el panorama. Las reformas populares del gobierno de Mariano Rajoy incumpliendo sus promesas electorales, siguieron disparando los costes energéticos y penalizando la competitividad de la industria. Ni siquiera aplicaron las medidas promovidas por la Comisión Europea que autorizó ayudas de estado para los consumos eléctricos intensivos para compensar los costes de emisiones indirectas del suministro eléctrico en estas industrias UE, como hicieron Alemania, Gran Bretaña o Países Bajos.


Hoy ya no se puede discutir lo que FORO PRINCIPADO vaticinó incansablemente desde 2011 que sucedería y resume el titular de este comentario editorial:


SÁNCHEZ CADA DÍA MÁS ‘VERDE’ = LOS ESPAÑOLES CADA MINUTO MÁS POBRES


Por ello, desde FORO RINCIPADO proclamamos una vez más que:


- España necesita con urgencia una nueva política energética que, por una parte, preserve nuestra soberanía energética orientada a garantizar la seguridad de los suministros, por lo que el carbón, única fuente propia de origen mineral, debe de ser especialmente protegido mediante la recuperación del concepto de reserva estratégica del carbón nacional; y por otra establezca un nuevo marco regulatorio que garantice la homologación de los costes energéticos españoles con los de nuestros socios europeos para evitar las deslocalizaciones que se vislumbran en el horizonte si no se implantan inmediatamente.


- Sobre estas bases, España necesita de una nueva estrategia industrial que no tiene desde hace décadas, que debería verse reflejado en el Gobierno de España con un Programa encomendado a ministros con el suficiente peso específico como para poder lanzar medidas que transformen la industria nacional.

- La competitividad de la industria básica electro-intensiva (metalurgia, siderurgia, cemento, gases industriales, química y otros) española, hace años que reclama una urgente y profunda reforma del sistema de fijación de precios de la electricidad, que garantice unos costes energéticos semejantes a los que podrían obtenerse en otros mercados, mediante un nuevo sistema de suministro eléctrico de precio competitivo, estable y predecible que favorezca su competitividad en Europa.

- La UE ha reconocido el estatus del consumidor electro-intensivo y ha habilitado las “Directrices sobre ayudas estatales en materia de protección del medio ambiente y energía", que contemplan la aplicación de reducciones de la carga fiscal, coste acceso (uso de las Redes de Transporte y Distribución) e incentivos a las energías renovables, para estas industrias. Nuestros principales competidores, Alemania y Francia ya han aplicado a sus consumidores electro-intensivos, esquemas de reducción de costes, bien sea de la carga fiscal o de los peajes de acceso a redes, con el fin de potenciar su competitividad y evitando en último término la “deslocalización silenciosa” de estos sectores.

- Con el fin de que la industria intensiva española no pierda competitividad frente a los propios países europeos, y se acelere el proceso de deslocalización de producciones y cierres que se inició en ALCOA y amenaza con continuar en AZSA, en ARCELOR y en otras empresas asturianas, España debe plantear urgentemente un marco de ayudas para la compensación del coste de las emisiones indirecta España acordes con los vigentes en otros países europeos.

De no adoptar medidas urgentes para detener la escalada de los precios en España, la factura de esta irresponsable y cínica política del sanchismo la pagaremos todos los ciudadanos que seguiremos este camino que nos hace cada día más pobres.