España renuncia a ejecutar el AVE a Gijón antes de 2030 y pierde la ayuda ofrecida por la UE

A. Moriyón / R. Muñiz en El Comercio

El Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana ha reconocido a la Unión Europea que no tiene previsto ejecutar las obras para prolongar la línea de alta velocidad a Oviedo y a Gijón antes de 2030 y, como consecuencia, perderá la ayuda económica ofrecida en su momento por Bruselas. Una ayuda que estaba condicionada a que acelerase estos trabajos y fuera capaz de acometerlos antes de ese plazo. Hablamos de un buen pellizco, puesto que el Ejecutivo comunitario se había ofrecido -hace ya diez años- a costear el 20% de la obra para completar la línea de Alta Velocidad en Asturias, pero que, debido al importante retraso que acumula este proyecto, se esfumará.


El dinero se había comprometido con dos condiciones. La primera, que estuviera destinado a infraestructuras seleccionadas como prioritarias, como así se había entendido en su momento por su interés para sacar rentabilidad a la ampliación de El Musel, y que, además, pudieran entrar en servicio antes del 31 de diciembre de 2030. Un plazo que el propio ministerio se ha encargado de reconocer a la UE que no será posible cumplir y que, como consecuencia, esta obra deja de ser reconocida como cofinanciable.

La Comisión Europea presentó el pasado mes de diciembre al Europarlamento una propuesta de revisión de la Red Transeuropea de Transporte (TEN-T), para el debate previo a la aprobación definitiva del plan, en la que propone sustituir la línea de Alta Velocidad Pola de Lena-Oviedo-Gijón prevista en la red principal por la línea convencional ya existente y justifica esta decisión después de que, según recoge el mismo documento, España informara de que «actualmente no hay ningún plan para construir nuevas líneas de alta velocidad en estos tramos para 2030».


De esta forma, en la nueva planificación oficial de la UE el tramo Lena-Oviedo-Gijón quedaría reflejado como una línea convencional a mejorar en lugar de como línea de alta velocidad cofinanciable. O, lo que es lo mismo, en este documento comunitario la línea de Alta Velocidad acabaría a la altura de Campomanes. La misma suerte y por la misma razón, la incapacidad del Gobierno central de concluir las obras en 2030, corren los tramos Utera-Antequerra, Granada-Almería, y Pamplona-Vitoria.

Y es que pese a que en su momento todos estos tramos entraron en la lista de conexiones prioritarias, condición necesaria para entrar en el reparto de las ayudas, eso no es suficiente. El reglamento establece que el dinero se irá a los corredores principales, pero en régimen competitivo. Es decir, se irá diluyendo en aquellas actuaciones que estén lo suficientemente maduras como para materializarse en los plazos acordados.